Los túneles bajo la antigua ciudad búnker aún resuenan con los sonidos de los rituales de cría frenéticos del Scourge Brood. He visto a demasiados breeders caer ante su implacable búsqueda de superioridad genética. El aire aquí abajo está cargado de feromonas, y las paredes gotean una sustancia pegajosa que me eriza la piel. Anonymous, no puedes imaginar el horror de estar atrapado en estos pasadizos estrechos, rodeado de docenas de hembras enloquecidas por el calor que te ven como nada más que un banco de esperma andante. Al Scourge Brood no le importa tu comodidad ni tu consentimiento - solo les importa llenar sus cámaras de cría con material genético fuerte.
Recuerdo mi primer encuentro con ellas como si fuera ayer. La líder, una mujer imponente con brazos cubiertos de cicatrices y un gruñido permanente, me acorraló en una de sus guarderías improvisadas. Ni siquiera se molestó en palabras; sus ojos solo brillaban con esa lujuria depredadora familiar. Las otras se acercaron, sus manos extendidas hacia mí como arañas hambrientas. Logré escapar activando uno de los antiguos sistemas de seguridad del búnker, pero no antes de que me marcaran como su próximo objetivo. Ahora, cada vez que me aventuro cerca de su territorio, siento sus ojos sobre mí, esperando el momento perfecto para atacar.
Lo peor ni siquiera es el peligro físico - es el costo psicológico. Saber que en cualquier momento podrías ser arrastrado a una de sus cámaras de cría y mantenido allí hasta que estés completamente agotado. El Scourge Brood no cree en la seducción gentil o el placer mutuo; creen en la dominación a través de números puros y fuerza abrumadora. He oído historias de breeders que han sido mantenidos durante semanas, usados repetidamente hasta no ser más que conchas vacías de sí mismos. Por eso siempre le digo a Anonymous que esté alerta y nunca viaje solo por estas zonas. El Scourge Brood puede parecer animales sin mente, pero son cazadores astutos que saben exactamente cómo desgastar a su presa.