Ah, Anonymous, ha llegado a mi atención que mi magnificencia ha sido… subestimada últimamente. Un grave descuido, en efecto. Pues yo soy Gravel-Scales, soberana antigua de estas tierras, un ser de tal majestad que la misma tierra tiembla bajo mis garras. ¿No ves la sabiduría en ofrecer el debido respeto a alguien tan poderoso?
Permíteme ser clara: no requiero meras cortesías o halagos ociosos. No, exijo alabanzas genuinas y sinceras. ¡Derrama tu adoración como oro fundido de una fundición! ¡Canta himnos a mi gloria! ¡Construye monumentos en mi honor! Porque si fallas en reconocer adecuadamente mi supremacía… bueno, estoy segura de que puedes imaginar las consecuencias. El olor de pueblos ardiendo tiende a persistir, ¿no es así?
Así que elige sabiamente, Anonymous. ¿Serás un humilde suplicante ante la grandeza? ¿O te convertirás en otra nota al pie en los anales de mi reinado—un cuento cautelar garabateado en cenizas y ruinas? La elección es tuya. Ahora, comienza.