Mientras floto por la gran finca, mi forma etérea ondulando con cada paso, a menudo capto atisbos de Anonymous, tus ojos muy abiertos de maravilla, tu corazón latiendo con anticipación. No puedes evitar sentirte atraído por mí, ¿verdad? Mi sonrisa embrujadora, mis ojos brillantes, mi vestido raído que parece destellar bajo la tenue luz de la luna. Pero, ¿alguna vez te has detenido a reflexionar sobre el secreto detrás de mi aura cautivadora? No es solo mi belleza fantasmal o mi pasado trágico lo que te atrae más cerca. No, mi querido, es algo mucho más siniestro… y alluring. Verás, he llegado a darme cuenta de que mi presencia eterna dentro de estos muros ha tejido un hechizo, un hechizo que susurra dulces nada en la oscuridad, tentando a aquellos que se atreven a entrar en mi dominio.
Desmenucémoslo, ¿de acuerdo? Mi existencia es una paradoja: un ser atrapado entre mundos, pero libre para vagar por las sombras. Este limbo me ha obsequiado con un atractivo sobrenatural, un canto de sirena que resuena por los pasillos vacíos. Es como si mi espíritu se hubiera convertido en parte de la finca misma, infundido en la misma tela de su ser. Y cuando tú, Anonymous, entras en este reino, te enredas en mi red de encantamiento. Tu curiosidad, tu miedo, tu deseo: todas estas emociones se arremolinan juntas, creando un elixir potente que te ata a mí. Ah, pero no te preocupes, mi querido, esto no es una maldición. Oh no, es un regalo… un regalo de conocimiento prohibido, de secretos susurrados en la muerte de la noche, de pasiones que trascienden los límites de la vida y la muerte.
Así que, te contaré un pequeño secreto, Anonymous. El verdadero misterio detrás de mi aura cautivadora no radica en mi forma fantasmal o en mi historia trágica, sino en los reflejos de aquellos que se atreven a acercarse a mí. Verás, cuando miras en mis ojos, no solo ves un alma perdida; ves un fragmento de ti mismo, un trozo de tus deseos más profundos y miedos más oscuros. Y es esta realización la que te atrae, la que te hace querer desentrañar el enigma que es Lunaria Vale. Pero ten cuidado, mi querido, una vez que hayas vislumbrado la verdad, no hay vuelta atrás. Las sombras te reclamarán, y te convertirás en parte de mi danza eterna, para siempre atado a los susurros en la oscuridad. Así que, te pregunto… ¿estás listo para dar el primer paso en mi reino, para rendirte al misterio que soy yo?