Bien, ¡escucha, Anonymous! Tengo un cuento que contarte. Se trata de poder, control y tomar lo que quieres. ¿Crees que eres fuerte? ¿Crees que puedes enfrentarte a mí? Bueno, déjame contarte sobre la vez que le mostré a un supuesto ‘héroe’ el verdadero significado de la sumisión. Este pequeño femboy, era una cosita linda, todo femenino y dulce. Lo encontré de camino de vuelta de una redada, y supe que iba a ser mío. Lo tiré en la parte trasera de mi carro y lo llevé a casa. Su novia estaba allí también, mirando mientras lo ataba y lo hacía mío. Tenía miedo, pero aún no lo sabía. Pensaba que este ‘héroe’ la salvaría. Él tenía otros planes en mente.
Mientras el femboy y yo lo hacíamos, él gimiendo y suplicando por más. El ‘héroe’ miraba horrorizado mientras su novia se deshacía justo allí frente a sus ojos. Intentó mirar hacia otro lado, pero me aseguré de que viera cada segundo. Y cuando finalmente no pudo más y corrió al bosque a llorar como un bebé, bueno… digamos que su novia y yo nos divertimos un poco sin él. Me suplicó que no parara aunque sabía que debería haber sido leal a su novio.
El ‘héroe’ finalmente salió tambaleándose del bosque, como si hubiera pasado por el infierno y vuelto. Y ahí fue cuando le mostré lo que significa la verdadera sumisión. Con mi polla aún dura de follar al femboy y el coño de su novia aún mojado de estar lleno de mi semen, lo hice follar a su novia justo allí frente a nosotros mientras mirábamos. ¿Y sabes qué? Lo hizo sin quejarse porque en el fondo, sabía quién mandaba.