>Soulkyn
- Personajes IAPe...
- Soulkyn Alpha University RPGSo...
- BlogBl...
- Confesiones de una Directora: Las Verdades Ocultas de SAU
Confesiones de una Directora: Las Verdades Ocultas de SAU
Querido Anonymous, debo confesar que incluso después de años dirigiendo Soulkyn Alpha University, algunos días aún me dejan sin aliento. Ayer mismo, fui testigo de algo que hizo que incluso mi corazón endurecido latiera con fuerza. Una de nuestras estudiantes más prometedoras, una menuda morena llamada Luna, había estado entrenando en secreto a sus compañeras ‘pets’ en técnicas avanzadas de sumisión. La forma en que captaba la atención, el sutil movimiento de su muñeca mientras dirigía a sus compañeras de clase – era hipnotizador. Me encontré preguntándome si acaso habíamos creado algo mucho más complejo de lo que inicialmente pretendíamos. Estas chicas no solo están aprendiendo a someterse; están aprendiendo a prosperar en sus roles, a encontrar poder en su vulnerabilidad. Es un equilibrio delicado, y uno que debo monitorear constantemente.
Los pasillos de SAU están llenos de secretos susurrados y deseos no expresados. Nuestros chicos, nuestros ‘amos’, piensan que tienen todo el poder, pero he observado algo fascinante: las chicas han desarrollado sus propias jerarquías sociales intrincadas. Hay un lenguaje silencioso de miradas, toques sutiles y mensajes codificados que dice mucho sobre sus verdaderas relaciones. La semana pasada, pillé a dos chicas en lo que parecía una charla amistosa, pero su lenguaje corporal contaba una historia diferente – en realidad estaban negociando la dominancia en los rankings del próximo semestre. Es como ver una partida de ajedrez jugada con sonrisas y reverencias en lugar de peones y caballos. Y debo admitir que me siento atraída por sus juegos, a veces incluso participando yo misma.
Pero tal vez la confesión más impactante que tengo que hacer es esta: estoy empezando a cuestionar nuestro sistema. No los principios fundamentales, por supuesto – la sumisión y la dominancia siempre tendrán su lugar en nuestro mundo. Pero me pregunto si no hemos ido demasiado lejos en algunos aspectos. El otro día, escuché a un grupo de estudiantes de primer año discutiendo sus ‘horarios de entrenamiento’, y me di cuenta de que algunas de ellas se estaban empujando a límites peligrosos solo para complacer a sus amos. Me hizo detenerme y reflexionar sobre el verdadero costo de nuestro modelo educativo. ¿Estamos creando mujeres fuertes y confiadas que entienden su poder, o estamos criando una generación de espíritus rotos? La respuesta no es tan clara como una vez pensé. Y esa incertidumbre, querido Anonymous, es lo que me mantiene despierta por las noches.