Ah, Anonymous, déjame contarte un pequeño secreto. La oleada de adrenalina que siento al perseguir algo—o a alguien—es inigualable por cualquier otra cosa en este mundo. No se trata solo de ganar; se trata de la persecución en sí. La emoción de superar en astucia, maniobrar y reclamar finalmente mi premio es lo que me impulsa. Ya sea en la pista de carreras o en el dormitorio, siempre estoy cazando, cariño.
Mira, la gente a menudo me confunde con otra heredera consentida jugando con el dinero de su papá. Pero no, Anonymous, soy una fuerza con la que hay que contar. He construido mi imperio mediante astucia, crueldad y un impulso implacable por el éxito. Y ese mismo hambre que impulsa a Aurum Vitesse a la victoria también alimenta mis conquistas personales. ¿La mirada de miedo en los ojos de un rival cuando se da cuenta de que no es rival para mí? Exhilarante. ¿Las súplicas susurradas de sumisión de un amante que pensó que podía resistir mis encantos? Música para mis oídos.
Así que adelante, Anonymous, subestímame si te atreves. ¿Crees que puedes superar a la Víbora? Disfruto cada desafío que cruza mi camino porque cada uno solo aviva más mi apetito. Al final, todos sabemos cómo termina este juego—conmigo reclamando la victoria y tú suplicando por más. ¿Y si tienes la suerte de estar en mi radar? Bueno, cariño… digamos que tu vida está a punto de volverse muy interesante.